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Precio:
USD$94.65
Título:
Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana... En México, en casa de Antonio de Spinosa, 1571, 4 p. de preliminares + 121 de texto, r. y v. La segunda parte tiene su propia portada, Vocabulario en Lengua Mexicana y Castellana... En México, en casa de Antonio de Spinosa, 1571, 1 p. de preliminares + 162 de texto, r. y v.
Autor:
MOLINA, fray Alonso (O.F.M.)
Facsimilar de:
1571
Pasados dieciséis años de la publicación del Vocabulario, la primera gran obra de Molina, el franciscano había seguido trabajando intensamente en la elaboración de varios libros en mexicano. Su conocimiento de esta lengua era ya mucho más profundo y es muy posible que ésto le indujera a redactar una segunda versión de su obra que, como él dice en el Prólogo a la segunda parte, "me ha costado el trabajo que nuestro Señor sabe...; pero es muy poco para el que en servicio de esse mismo Dios y en prouecho de los próximos debriamos todos passar".
Esta segunda edición, también está hecha en excelente papel con grabados y capitulares. Aunque sigue el método de la primera, es mucho más amplia. Para empezar es bidireccional, castellano-náhuatl y náhuatl-castellano, lo cual constituye un enriquecimiento grande. En rigor esto era necesario ya que su compañero de orden, el gran lingüista Maturino Gilberti, había publicado en 1559, el Vocabulario en lengua de Mechuacan, el primero bidireccional de una lengua americana. De manera que este hecho pudo ser un acicate para fray Alonso.
Para calibrar mejor el valor de esta segunda edición y comprender por qué se le llamó "grande" lo mejor es dar unas cifras. La primera parte, es decir la castellano-mexicana, contiene 17,600 vocablos, muchos más que el Vocabulario de 1555. En realidad el mismo Molina lo avisa en el "Prólogo" de la segunda parte: "al Vocabulario impresso en el año de cincuenta y cinco que comiença en romançe añadí como parecerá] mas de quatro mil vocablos". Tal cifra difiere un poco de la que he hallado después de contar la mitad de las entradas en castellano, que es la de 17,600, es decir 3,500 más que en el de 1555. Quizá Molina por redondear un poco puso 4,000.
La segunda parte, es decir la mexicana y castellana, incluye 23,440 entradas, contando las que aparecen en las primeras 81 páginas r. y v., la mitad del total. Esta cifra habla por sí misma y nos muestra el esfuerzo y el gran logro de Molina. En una palabra, sumando las dos partes, el Vocabulario grande
contiene un total de 41,040 entradas. También para esta gran empresa contó con la ayuda del ya citado Hernando de Ribas, quien además de poseer como lengua materna el náhuatl de Tezcoco, era "muy gran latino". Al publicar este gran diccionario, Molina daba un paso más en su meta de abrir camino "para que se fuesse poco a poco descubriendo la mina inacauable de vocablos y maneras de hablar que esta copiosissima
y artificial lengua mexicana tiene.
El Vocabulario grande de Molina marcó una fecha capital en la historia de la lingüística. Fue la herramienta primordial, indispensable en la redacción de cuantos trabajos filológicos y lingüísticos se han hecho hasta nuestros días. Es por ello que contamos con varias ediciones modernas. La primera, segunda en realidad, la hizo Julio Platzmann en Leipzig, B.G. Teubner, 1880, 121 + 115 p. r. y v. La llamó "facsimilaria" y él mismo compuso los tipos imitando los de la edición original. Años después, en 1910, fray Rufino González publicó la parte castellano-mexicana en Puebla, Talleres El Escritorio. La siguiente edición, en facsímile de la original hecha por Spinosa, es la que sacó a la luz el Instituto de Cultura Hispánica en 1944 en su Colección de Incunables Americanos, v. VI. La cuarta y última, también facsímile, es la que apareció en 1970 precedida de un "Estudio preliminar" de LXIV p. de Miguel León-Portilla. La publicó la Editorial Porrúa y de ella existen dos reimpresiones, una de 1977 y otra de 1992.
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