Enigmexico.com
Inicio    Catálogo    Nosotros    Blog    Podcast    Contacto
Arte de la lengua mexicana

Otros documentos religiosos
Otros catálogos
 

Precio:
USD$27.23

Título:

Camino del Cielo en Lengua Mexicana, con todos los requisitos necessarios para conseguir este fin con todo lo Que un Xpiano deue creer, saber y obrar desde el punto que tiene vso de razón hasta que muere. En México, en la imprenta de Diego López Dávalos, 1611, 11 p. de preliminares r. y v. + 160, de texto + 3 de Tabla r. y v. + 3 de “Virreyes y Gouernadores... desta tierra”, r.y v.

Autor: 
LEON, fray Martín de (O.P.)

Facsimilar de:
1611

Fray Martín de León, dominico nacido en México, conoció a la perfección la lengua mexicana y en ella escribió varias obras. El Camino del Cielo fue la primera que salió a la luz y es la más completa por su contenido. Las páginas preliminares, como en otros libros de esta época están adornadas con capitulares y viñetas. El texto, en náhuatl solamente, excepto un calendario mexicano que está en castellano. Los confessionarios son bilingües náhuatl-español. Abundan las citas en latín y las apostillas en castellano.

El Camino del Cielo es en realidad, como dice su título, un manual con todo lo que el cristiano debe creer, saber y obrar para alcanzar la vida eterna: catecismo, la explicación del símbolo de la fe de San Atanasio, dos confesionarios, uno mayor y otro menor; una instrucción para comulgar; modo de hacer testamento; modo de casar, modo de rezar el Rosario, de ayudar a Misa; meditaciones sobre la Pasión y un arte de bien morir. Materia tan extensa muestra la preocupación del autor de elaborar una obra que ayudara a los nuevos cristianos en la búsqueda del verdadero Dios y en la extirpación de las idolatrías, de las que dice él "an quedado en algunas partes algunos malos resabios''.

Pero, más allá del carácter doctrinal del libro hay que señalar varios puntos de interés. En primer lugar el autor incluyó un "Calendario mexicano en romance para que los ministros sepan en qué días festivos nuestros caen sus fiestas y empiezan sus meses". El objeto de incluir este calendario era el de desvelar la existencia del recuerdo de los dioses antiguos en fiestas cristianas como Tonantzin convertida en Guadalupe, Tezcatlipoca en San Juan Bautista y Tocitzin (nuestra abuela) en Santa Ana. Para delatar estas idolatrías utiliza León un texto de Sahagún, aunque no lo dice. Completa su alegato con una breve descripción de las 18 fiestas del año, descripción que también toma de Sahagún. Todo esto nos deja ver que, a principios del siglo XVII seguían vivas muchas facetas de la religiosidad mesoamericana, pero también que sobre este viejo substrato se iba asentando y acoplando, con bastante éxito, la nueva espiritualidad cristiana.

Otro punto de interés que describiré brevemente son dos reflexiones expresadas en los preliminares. Una de ellas, de índole exclusivamente lingüística, está contenida en cuatro páginas y consiste en un conjunto de reglas para hablar y escribir "con perfection la lengua Mexicana". Las reglas versan sobre qué es y cómo se ha de representar el saltillo, sobre cómo se forman los verbos compulsivos y aplicativos, sobre el uso de reverenciales, etc.
De no menor interés son las páginas tituladas "Razones para satisfacer a la duda que en razón dete vocablo Persona diuina a auido y su declaración en la Lengua Mexicana con este vocablo Teotlacatl". En cinco páginas, fray Martín se explaya en un alegato lingüístico-teológico muy interesante. Parte de la definición de persona dada por Boecio y aceptada por los teólogos cristianos. Con ella y con un método apegado a la lógica escolástica concluye que Persona Divina debe traducirse al mexicano como Teotlacatl. De esta palabra explica la etimología de sus dos componentes y resalta que el sustantivo tlacatl, por su significado, reúne todos los requisitos para traducir el concepto cristiano de persona.

Ante tal interés por traducir el vocablo Persona divina al náhuatl cabe pensar que fray Martín de León tuvo a la mano el libro de fray Juan Bautista ya comentado, Advertencias para los Confesores de los Naturales. Como se recordará, allí se muestra fray Juan muy preocupado por la dificultad de los indígenas para comprender el misterio de la Trinidad. Fray Martín, al proponer la traducción al náhuatl el concepto de Persona Divina, quiso facilitar a los naturales el significado de este Misterio, nada fácil de entender. Pero además, para protegerse de cualquier problema con la Inquisición, su alegato está apoyado con la firma de doce religiosos, entre ellos el bien conocido jesuita Juan de Tovar.

En suma, el Espejo Divino, que no se ha vuelto a reimprimir, además de ser un libro muy rico en materia religiosa, guarda en sus páginas reflexiones de gran interés lingüístico y teológico.


Camino del cielo en lengua mexicana…
USD$27.23
Para adquirir éste título haga click en ADD TO CART
El pago por medio de PayPal es seguro y garantizado. Si usted desea saber formas alternativas de pago como envío de dinero, depósito o transferencias, haga click aquí

 
Español Español
English English